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TRUJILLO: LA CIUDAD DEL ETERNO RETORNO
Por. Humberto Chavarry Saavedra
hchavarrys@hotmail.com
La ideología aprista ha
convertido a Trujillo en una especie de "sociedad
tradicional" que divaga en un círculo
mágico. Una Atlántida detenida en
el tiempo, donde el quehacer político es
como una película que repite, con diferentes
actores, una escena inmutable: La Victoria Electoral
del APRA. Trujillo es el más claro ejemplo
del efecto inmovilizador del aprismo en nuestro
país. El daño que causó al
Perú la irresponsabilidad de AGP, el que
actualmente causa a nuestra región la incapacidad
de HBO y el que nos ha dejado la dictadura democrática
de JMZ, no son nada comparados con el efecto pernicioso
de la ideología aprista en la mentalidad
de los trujillanos.
El rasgo que más llama la
atención en Trujillo es su rebelión
y hostilidad a toda tentativa de historia autónoma
o transformación que no sea la que le impone
el Partido Aprista. Su fundador y posteriormente,
las cúpulas que han controlado históricamente
la mencionada organización política
han hecho creer a los trujillanos que la existencia
de la ciudad está en función del
Partido y que su futuro no tiene sentido fuera
de él. La frase "Solo el APRA salvará
al Perú" se ha hecho carne en
esta ciudad más que en cualquier otra parte
de nuestro país.
El despertar de la conciencia individual,
del libre albedrío político, del
amor por la ciudad real parece imposible en nuestra
provincia pues la mayoría de sus habitantes
viven condicionados desde su nacimiento y a través
de la ideología aprista a marcar la estrella,
suponiendo falsamente que hacerlo es un acto de
fidelidad a su mítico fundador y a los
mártires del APRA. ¿Quién
hará entender a los Trujillanos que la
mayoría de los actuales dirigentes del
partido y gobernantes apristas son la negación
intelectual y ética de su fundador y una
especie de puñalada en la espalda de sus
mártires?
La mayoría de trujillanos
parecen incapaces de reflexionar acerca de su
propia ciudad. Confunden las crisis partidarias
con las crisis de la ciudad. Suponen falsamente
que una crisis partidaria causada por las pugnas
internas para poder instrumentalizar al PAP en
beneficio de "los de siempre"
implicará necesariamente un cambio revolucionario
en la ciudad: ¿Qué cambio significativo
puede ocurrir al cambiar a HBO por JMZ? Los
trujillanos aún no logran entender que
el cambio de una estructura tradicional (partidaria)
no necesariamente genera progreso en la organización
política y mucho menos en la ciudad. Olvidan
que las abejas reconstruyen eternamente las mismas
células hexagonales cuando una tormenta
destruye su colmena.
La falsa fraternidad es otro de
los graves vicios de los que el aprismo hace gala
pública esgrimiéndola como un valor
político que toda la población,
especialmente los jóvenes, deben imitar.
Los apristas (principalmente sus dirigentes) callan
con silencio cómplice los actos de corrupción
de sus gobernantes con la excusa que los "trapitos
sucios se lavan en casa". Quien se atreve
a desafiar la falsa fraternidad es expulsado del
paraíso, es decir, se expulsa al denunciante
y se protege con el silencio al gobernante corrupto.
No existe otro lugar en la galaxia que no sea
esta "Atlántida Aprista" donde
complicidad tiene similar significado que fraternidad.
Los apristas han olvidado que también se
es corrupto por omisión.
Trujillo no avanza. Solo da vueltas,
y lo seguirá haciendo mientras los trujillanos
se comporten como un rebaño aprista. Para
avanzar necesita desarrollar en sus ciudadanos
la noción de libertad individual y progreso
moral, valores que no están en la escala
del Partido Aprista Peruano.
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