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CONOCERNOS
PARA TENER IDEAS DEL FUTURO QUE ESCOGEMOS
Por: Neptalí
Polo Príncipe
Realizar el comentario de un sondeo
de opinión ciudadana, sobre todo en una
coyuntura electoral como la que vivimos antes
del 19 de noviembre, resulta una travesía
por lo inverosímil y lo paradójico,
pues trabajamos con datos que, por el mismo hecho
de haber sido tomados en espacios públicos
donde el pulso del día a día impregna
las opiniones, las valoraciones y percepciones
de la gente, debemos apreciarlos y sopesarlos
con cierta distancia para poder aproximarnos -dentro
de lo posible- al "sentir y pensar"
de la gente. Y donde, más allá de
las señas que puedan dejar los guarismos,
debemos estar sumamente atentos a las variables
cualitativas que proyecta la gente a través
sus concepciones e ideas, sus expectativas, sus
preocupaciones y demandas.
La lectura y análisis de
los resultados referidos al sondeo de opiniones
ciudadanas del proyecto de Periodismo Cívico,
auspiciado por la Asociación de Comunicadores
Sociales Calandria y ejecutado por casi medio
centenar de periodistas trujillanos- que tuvo
como escenarios cuatros distritos de la provincia
de Trujillo, dos universidades de la localidad,
y dos espacios públicos por antonomasia
(plazuela El Recreo y la Plaza de Armas) de la
ciudad -se centró en conocer desde la perspectiva
de la gente- cuáles son -o han sido hasta
hoy- los principales aciertos y errores de la
autoridades locales y regionales, cuáles
son los problemas más importantes de la
región y la provincia, así como
determinar si se elige bien a los candidatos.
Pues bien, una primera lectura
muy ilustrativa es aquella referida a que casi
a la totalidad de "entrevistados"
(99.2%) le resultó sencillo o describir
o identificar los principales ERRORES en
cualquiera de los sentidos del gobierno regional
actual. Contrastando notablemente con la identificación
o descripción de los principales ACIERTOS
del gobierno regional, donde para un 46% del total
les resultó difícil precisarlos,
y se expresaron con una No sabe/ Nada/ Ninguno.
Esto evidencia, sin duda, una desaprobación
ciudadana de la actual gestión en el gobierno
regional. Algo similar se aprecia con la gestión
del gobierno municipal provincial actual, donde
a un mayoritario 51% del total de entrevistados
le es difícil identificar o describir sus
principales aciertos, expresándose también
con No sabe/ Nada/Ninguno.
De otro lado, consideramos muy
preocupante para nuestra débil institucionalidad
local y regional que la gran mayoría de
entrevistados no vean -o no valoren- a la corrupción
como un ERROR en la gestión pública,
menos como un problema a revertir, pues sólo
el 2.8% lo identifica o describe como tales. Quizás
esto se deriva del hecho de que en un país
en el que la gestión pública de
presidentes, ministros, congresistas, alcaldes,
jueces y demás funcionarios públicos
está permanentemente contaminada por la
corrupción, la mayoría ya asume
como "normal" y consuetudinaria
esa práctica, a tal punto que cada vez
más peruanos declaran resignados que "si
hace obras, no importa que robe".
Sin embargo, esta penosa corroboración
descrita en el párrafo anterior no está
aislada ni desvinculada de otras actitudes ni
procesos que ocurren en la vida social. Por el
contrario, es el reflejo de lo que la mayoría
de las personas priorizan o desean para su localidad
y región en cuanto electores. Es decir,
que para la mayoría de entrevistados, una
adecuada o eficiente gestión municipal
o regional pasa porque se "solucionen"
aquello que en la dinámica de sistemas
se conoce como problemas duros. Esto es, aquéllos
que tienen una solución obvia o "tangible",
y son observables lo más rápido
posible.
Por ello la mayoría de los
entrevistados afirman -implícitamente-
que una "buena" gestión
municipal significa la "renovación
y ornato de la ciudad", el "asfaltado
de pistas", la "remodelación
de la Avenida España", "arreglos
de parque y jardines", etc. Mientras
que para una "buena" gestión
del gobierno regional reclaman la "III
Etapa de Chavimochic", "el desarrollo
infraestructura física", "el
mejoramiento de pistas", etc.
Detrás de aquellas exigencias
y percepciones de la gente, existe una concepción
de desarrollo que hegemoniza la solución
de PROBLEMAS DUROS (y que ahora no nos
proponemos ahondar en sus causas u orígenes),
en desmedro de la solución de los PROBLEMAS
BLANDOS, que son aquellos que son complejos
en su solución: cómo combatir el
pandillaje, la prostitución, la seguridad,
los niños que trabajan, el comercio ambulatorio,
el transporte, el medio ambiente, el caos vehicular.
Y que, paradójicamente, son precisamente
estos últimos los problemas que la mayoría
de los entrevistados (65%) señalan como
los principales a solucionar tanto por el gobierno
municipal y regional.
Todo lo anterior nos lleva a concluir
en que quizás por esto (por la solución
de problemas duros), se ha venido votando y eligiendo
candidatos en los últimos 25 años
en nuestra región y provincia, y también
en los distritos. Quizás por eso en tiempos
de campaña se observan una saturación
de obras: parchados de pistas, refacción
de veredas y tentativas de construcción
de bye pass, inflamados discursos prometiendo
más de lo mismo. Sin embargo, los problemas
blandos, complejos, no se han solucionado. Más
bien se han agravado o en el mejor de los casos
se administra la inercia. Y con todo ello no se
favorece la construcción de ciudadanía,
más bien se degrada, perdiendo calidad
de vida. Tal vez por ello -y nos incluimos- la
mayoría nos contentamos, tercermundistamente
hablando, con obras, muchas de ellas inútiles,
que generan un espejismo de servicio a la comunidad,
pero que la "mayoría" aplaude.
Para terminar, y aceptando que
de repente hay mucho más que auscultar
en los resultados del sondeo, consideramos que
pese a que la mayoría de los entrevistados
(76%) afirmó "saber elegir a sus candidatos",
los resultados y la realidad nos sigue demostrando
que aún existe y pervive en los electores
la tendencia de priorizar la solución de
problemas duros; así como un marcado déficit
de empoderamiento ciudadano y cívico que
dificulta y limita entender que no se puede gobernar
una ciudad o una región si no se tiene
una idea de ellas. Una idea de sus problemas.
Una idea de cómo afrontarlos. Pues creemos
que no se puede construir, trabajar, hacer obra,
si no se tienen ideas previamente. Y como escuché
a alguien muy sabio decir: "tener ideas
significa conocer, pensar, reflexionar, investigar,
tener una política municipal o regional
como parte de una política nacional".
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