|
DÍAS DE SANTIAGO Y FLORES
Por: Fernando
O'Phelan P.
Son las ocho de la noche y todavía
no anochece en Santiago, me he bajado del auto
para comprar una bandera a cuatro dólares,
se la he dado a Besio. El lleva el estandarte.
Alfredo maneja, la Bachelet está hablándole
a los chilenos. Estoy observando una multitud
envuelta en fervor real. Agitan sus banderas no
a algún estrado sino entre ellos, gente
desconocida entre si, familias completas en las
calles con la emoción a flor de piel.
Dicen que para muchos es el regreso
de Allende en versión femenina, para otros
representa la llegada a La Moneda de una generación
que sufrió torturas, desapariciones y exilios.
Otros más, ven a la mujer que crió
sola a sus hijos, a la ministra de Salud que no
le gusta que la ninguneen y a la ministra de Defensa
que tuvo que saludar a muchos militares que, cuando
jóvenes, avalaron el secuestro y tortura
del general Bachelet, su padre.
Complicado entender a los chilenos.
No se sabe bien si ganó la izquierda o
la derecha o ambos. Soy de los que creen que la
sociedad chilena ayer dio otro paso para ser el
mejor de la clase, aunque, como dice Soledad
Alvear, Chile no es todavía
un buen compañero de clase.
La derecha con
Joaquin Lavin, Pablo Longueira, renovando
la relación pueblo y élite política
de derecha no lograron el efecto total: Joaquin
Lavin con sus 1,200 millones de dólares
y su nieto León ha decidido seguir en la
lucha. El incidente en la comuna izquierdista
de la Pintana señala que todavía
subyace la discriminación y la intolerancia
en los marxistas de barrio.
Bachelet es una mujer que enfrenta
retos: cumplir con su plan de inclusión
social empezando por colocar más mujeres
en los aproximadamente 250 cargos que conforman
la élite de gobierno es uno de ellos. Su
segundo reto es lograr el cambio del sistema provisional,
facilitar su transición con el Presidente
Lagos y demostrara cotidianamente que si es una
líder.
¿Lo conseguirá?
Ella es desconfiada, sabe lo que es manejar la
información en compartimientos, detesta
la traición, dice que el fuego amigo es
el que más duele, afirma el liderazgo femenino,
estudia las cosas, evalúa y actúa,
y finalmente es disciplinada y pragmática.
¿Cuántas de esas
características están en Lourdes
Flores? Ella debe tomar el pragmatismo en
el modelo de Bachelet y la fuerza de liderazgo
de Piñera. Ella y
Alan García deben ir en Marzo
a Chile para validarse como propuestas serias.
Hay que impedir que Humala pise Chile: Nos avergonzará.
Michelle
Bachelet esta entre dos fuegos, debe
buscar el equilibrio entre las fuerzas que la
han respaldado, como la Democracia Cristiana y
sus compromisos y promesas. Ella sabe muy bien
que se puede proponer a una sociedad cambios que
rechace en automático. No es candidata
socialista si sigue apoyando una propuesta de
libre mercado. Ella lo sabe pero busca cerrar
los bolsones de exclusión social. Igual
puede hacer Lourdes Flores,
no cerrarse a sus viejos consejeros sino abrirse
al cambio: En temas como la Reforma Judicial,
la burocracia, los contratos privilegiados y abusivos
con el Estado, a la política contra la
pobreza extrema, la salud y la educación.
Demostrar que es innovadora.
La Bachelet le está dando
un cuarto de hora a Lourdes, es cosa de ella si
lo aprovecha.
|
¡NOS
INTERESA SU OPINIÓN!
En
Peruprensa valoramos la opinión de
nuestros lectores, por tanto si usted tienen
una inquietud, pregunta, comentario, sugerencia
o crítica sobre esta noticia, puede
enviarnosla llenando el formulario siguiente.
|
|
Ir
a la página principal 
|