|
LOS DERECHOS HUMANOS DE LOS MIGRANTES: URGENTE
TEMA PARA LAS AGENDAS PÚBLICAS DE LOS ESTADOS
ANDINOS
Eddie Cóndor Chuquiruna
Investigador de las Areas de Derechos Humanos
y Modernización de los Estados
Comisión Andina de Juristas
Un tema que merece especial atención
en el contexto internacional es el de los derechos
humanos de los migrantes. Dado el enorme flujo
migratorio de ciudadanos andinos hacia otras latitudes
y hemisferios y el enorme caudal de remesas que
este fenómeno reporta, es un asunto fundamental
y por tanto debería tener relativa prioridad
en la agenda de los Estados.
De acuerdo a los últimos
Informes de la Comisión de Derechos Humanos
de las Naciones Unidas y a los de la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos, en los países
receptores, se verifican arrestos arbitrarios
y ausencia de debido proceso; deportaciones masivas;
discriminación para concesión de
la nacionalidad o para acceder a servicios sociales
a los que extranjeros tienen derecho por ley;
condiciones de detención infrahumanas;
apremios ilegítimos por parte de autoridades
como policías y funcionarios de inmigración
e indefensión cuando son expuestos a condiciones
de explotación por parte de empleadores
inescrupulosos.
Incluso, se registra un fenómeno
preocupante, no necesariamente vinculado con los
Estados, pero que vulnera de modo directo la situación
de los migrantes, es el aumento de las mafias
dedicadas al tráfico de personas, inclusive
niños. De otro lado, de forma creciente,
las fronteras, sobre todo las caracterizadas por
grandes flujos de personas, se han transformado
en lugares muy peligrosos donde operan una serie
de bandas criminales. Estos grupos aprovechan
la condición de vulnerabilidad de los migrantes
para cometer todo tipo de fechorías como
robos, asaltos, violaciones, extorsión,
pillaje, proxenetismo, esclavitud y asesinatos.
Otro de los problemas centrales
es que los migrantes latinoamericanos, desarrollan
generalmente trabajos que los naturales en los
países receptores de la migración
desdeñan o rechazan por ser socialmente
considerados de bajo estatus o nivel. A los migrantes,
los apremia de tal modo la necesidad, que desde
sus países de origen se interesan por estas
plazas para trabajos menores, muchas veces sin
importar el respeto de sus derechos fundamentales.
Pese a esta constatación son los mismos
Estados emisores de migrantes los que en algunos
casos estimulan el constante crecimiento de la
masa migrante.
El tema es complejo y cada vez
adquiere mayor interés, pese a la pasividad
de algunos Estados Andinos para abordar el problema.
Cada país receptor de migrantes enfrenta
un problema particular con relación al
tema y se cruzan variables temáticas diversas.
Las migraciones importan un problema social, económico,
jurídico, cultural, político y de
relaciones entre los Estados. Debido a la magnitud
del fenómeno, se desarrolló en Madrid
(julio del 2006) el Encuentro Iberoamericano sobre
Migración y Desarrollo. Es importante apuntar
que se destacó la importancia de las políticas
integrales de desarrollo, el respeto a los derechos
y la dignidad de los migrantes, la promoción
del codesarrollo, la integración de la
perspectiva de género, la gobernabilidad
migratoria y la necesidad de avanzar hacia un
mecanismo iberoamericano de concertación
sobre migración y desarrollo.
En este encuentro se concluyó
que las remesas no son una panacea ni sustituyen
las políticas de desarrollo y equidad,
que son responsabilidad de cada Estado. Sin embargo
es necesario profundizar en el conocimiento de
las características, el volumen y la aplicación
de las remesas, pues se trata de temas sobre los
que tenemos aún un conocimiento muy limitado.
Con relación a la migración calificada,
esta tiene diversos e importantes impactos sobre
el desarrollo de los países, pues implica
una fuga de capacidades y una pérdida del
aprovechamiento pleno de sus talentos.
De otro lado, la reunión
profundizó en el análisis de las
causas de la migración, la más importante
de las cuales es la falta de políticas
adecuadas para la generación de empleo,
la mejora del ingreso y la reducción de
la pobreza y las desigualdades. La emigración
puede ser funcional para el desarrollo, pero no
puede sustituir a las políticas de desarrollo.
En esa línea se refirió la existencia
del codesarrollo como las políticas conjuntas
de los países receptores y emisores para
integrar a la población migrante al proceso
de desarrollo; tanto del país emisor como
del receptor. Este concepto ofrece oportunidades
para la creación de capital humano trasnacional
y el reforzamiento mutuo en actividades concretas
entre las comunidades de origen y los migrantes.
El encuentro también sirvió
para hacer un llamado a ratificar la Convención
Internacional sobre la protección de los
derechos de todos los trabajadores migratorios
y de sus familiares, el Convenio 169 de la OIT
y el amplio conjunto de normas que proscriben
la trata de personas y defienden los derechos
de los migrantes. Asimismo, los programas de integración
han de ser integrales y multidisciplinarios, encarando
los diversos aspectos de la integración
con pleno respeto a los derechos humanos y a la
dignidad de los migrantes.
El gran compromiso es avanzar hacia
un mecanismo iberoamericano de concertación
sobre migración y desarrollo, en el marco
de la Conferencia Iberoamericana. Ese es el reto
que desde ahora deberían compartir todas
las Naciones.
Las opiniones contenidas en
este artículo son de responsabilidad exclusiva
del autor y no reflejan necesariamente opiniones
institucionales de la Comisión Andina de
Juristas (CAJ).
|
¡NOS
INTERESA SU OPINIÓN!
En
Peruprensa valoramos la opinión de
nuestros lectores, por tanto si usted tienen
una inquietud, pregunta, comentario, sugerencia
o crítica sobre esta noticia, puede
enviarnosla llenando el formulario siguiente.
|
|
Ir
a la página principal 
|