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¿RAZONES DE ESTADO O RAZONES DE LA SOCIEDAD?
Por: Miguel Godos Curay
Augusto
de Franco es un politólogo y
teórico brasileño gestor de una
propuesta de desarrollo que incorpora a tres actores
en lugar de los dos que nos ha impuesto la concepción
neoliberal del desarrollo que sólo considera
al Estado y al mercado. De Franco añade
a la "sociedad civil" no entendida
como un apéndice del mercado sino como
un elemento dinámico definido como el espacio
público que no pertenece al Estado. La
sociedad civil es la sociedad organizada que muchas
veces realiza tareas que corresponden al Estado.
En efecto nosotros observamos empresas
del Estado que siendo propiedad del "Estado"
no son públicas. No se trata de privatizar
las empresas del Estado sino de hacerlas públicas.
Hacerlas públicas significa convertirlas
en propiedad de todos. Lo público está
sometido al control y vigilancia de la comunidad.
Una valiosa experiencia de esta apropiación
pública es el esfuerzo desplegado por la
sociedad brasileña contra el Sida. Lo logros
obtenidos considerados, un ejemplo a nivel mundial,
emergieron de las redes de apoyo creadas por las
comunidades, las familias y los maestros. El Estado
escéptico participó tardíamente
y se colocó como cereza de torta. El logro
fue producto de un esfuerzo humano desde las bases
no una realización de papá gobierno.
El fortalecimiento de la sociedad
civil redefine un nuevo pacto social con el Estado.
A un lado estado están las razones del
Estado. Al otro las razones de la sociedad. Las
razones de la sociedad también son un impulso
de desarrollo para un país. Un verdadero
error en el Perú es la exclusión
de la sociedad civil en las acciones y decisiones
de los gobiernos regionales y locales. Exclusión
patente en las políticas de desarrollo
favorecidas por el asistencialismo y el clientelismo
político. Muchas de las obras ejecutadas
en Piura como la mejora y ampliación del
Estadio hoy convertido en un "elefante
blanco" cuyo mantenimiento sigue siendo
costoso y con escasos beneficios para la población
puede ser una razón de Estado para la errática
conducción del Gobierno Regional. Sin embargo,
no es una razón para la sociedad civil
que espera respuestas a demandas ciudadanas legítimas
en sectores sensibles como la salud y educación.
Lo propio sucede cuando el Gobierno
Regional con evidente ventaja utiliza recursos
públicos en la promoción publicitaria
de obras e inauguraciones en momentos electorales
vulnerando la neutralidad que corresponde a un
funcionario o a una autoridad política.
La contumaz actitud de una consejera en defensa
del Presidente Regional no hace sino confirmar
la exacción ilegal en la que este incurre.
El Presidente Regional con la responsabilidad
solidaria de los consejeros que lo avalen y los
funcionarios que ejecuten ha violado flagrantemente
el artículo 192º de la Ley Orgánica
de Elecciones 26859 que al tenor dice: "..
queda suspendida, desde la fecha de convocatoria
de las elecciones, la realización de publicidad
estatal en cualquier medio de comunicación
público o privado, salvo caso impostergable
de necesidad o utilidad pública, dando
cuenta semanalmente de los avisos publicados al
Jurado Nacional de Elecciones o Jurado Electoral
Especial según corresponda".
En caso de incumplimiento el Jurado
Nacional de Elecciones debe sancionar a los responsables
conforme al Artículo 362 de la anteriormente
mencionada ley que prevé incluso la suspensión
en el ejercicio de sus funciones de los funcionarios
y servidores públicos infractores. Aquí
no se trata de una limitación de la libertad
de expresión sino de una exigencia de la
no utilización de recursos públicos
con el ánimo de favorecer una candidatura
al extremo que se malversan recursos del Estado.
Si el Presidente Regional, los consejeros y funcionarios
públicos cubren con su dinero estos gastos
publicitarios es otra cosa. Lo que realmente no
sucede.
Corresponde por ello fortalecer
la sociedad civil para ejercitar una vigilancia
horizontal del manejo de los recursos públicos.
Definitivamente democracia no es sinónimo
de partidocracia. Se piensa que los partidos en
el poder puedan acaparar decisiones influyentes
que benefician a unos (nepotismo) y marginan a
otros. Y no es así. Así se comportan
como monopolios abusivos en el ejercicio del poder
y el uso en ventaja de los bienes asignados para
el mejor cumplimiento de la función pública
como vehículos, combustible, canastas de
racionamiento, bonos a una productividad que no
existe etc. Definitivamente los gobiernos regionales
y los propios municipios no pueden seguir funcionando
como clubes particulares para el favorecer a los
partidarios como hoy sucede.
Como bien señala Amartya
Sen, el Nobel de Economía, el
desarrollo exige el cumplimiento de un elenco
de Libertades: Libertades políticas (cumplimiento
de los Derechos Humanos), servicios económicos
(oportunidades de trabajo y creación de
empresas), oportunidades sociales (educación
y salud universales), garantías de transparencia
(acceso a la información sin limitaciones)
y seguridad protectora (red de protección
a los más pobres).Lo que justamente no
aparece ni como idea en los coloridos anuncios
y folletos del Gobierno Regional. A estas alturas
quién salvará a la consejera de
la de la esclavitud de sus palabras que no hacen
si no confirmar fehacientemente la comisión
de un delito.
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