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CASA GRANDE Y UN GORDO CARGOSO
Por: Juan Carlos Valladolid
Moreno
Felizmente son pocos los que no
quieren entender que la inyección millonaria
de capital a la azucarera la aliviará de
ese gordo cargoso que significa su pasivo. Uno
de ellos es nuestro presidente del Gobierno Regional
Benjamín Burgos
(BB); que pese a la invocación
que le hicieran sus "compañeros"
mayores para no intervenir en el tema Casa
Grande, éste persiste en "joder",
ahora con el argumento que el acto (OPA) ha sido
violatorio. Para quién se preguntan muchos
esperando que los entendidos digan algo.
Ha trascendido que BB está
solicitando al Poder Judicial dejar sin efecto
la transferencia de las acciones del Estado al
grupo económico Gloria y requiriendo que
las mismas pasen al Gobierno Regional. Antes de
cumplido el plazo de la Oferta Pública
de Adquisición de Acciones de la azucarera,
BB planeó también competir por el
control de Casa Grande; para ello no se le ocurrió
mejor idea que plantear poner en prenda nuestra
importante obra de irrigación Cavimochic.
No se le podía ocurrir peor chistosada
a un médico que ignoraba que la propiedad
de todos los peruanos es inembargable.
Nuestro presidente, se ha convertido
en el personaje más meloso de la región,
que simplemente mencionarlo nos hace imaginar
sus pegajosos caprichos. Uno de ellos, el caso
Casa Grande; tema en el que sólo le falta
llegar con maletín en mano a cobrar la
renta. No es mi intención parodiar burlonamente
la posición del BB, pero es irreparable
jalarse de los pelos ante insoportable gordo que
se tiene encima.
Acaso los casagrandinos se han
preguntado ¿qué hacía
BB cuando celebrábamos la Reforma Agraria?
o ¿Sabía que Casa Grande era
la guarida y caja chica de muchos de sus compañeros
cuando era cooperativa?, ¿dónde
estuvo Burgos, cuando el D.L. 802 imponía
un nuevo modelo de sociedad empresarial e inconstitucionalmente
capitalizó la mitad de la compensación
por tiempo de servicio de los trabajadores?,
¿Conocerá el BB quienes condujeron
la nueva Sociedad Anónima hasta antes de
su aparición por estas tierras? No
lo sabe.
Sin embargo cree que para hablar
de Casa Grande sólo es suficiente que le
cuenten algo a medias como lo hace su asesor político
y gerente de asesoría legal del Gobierno
Regional. ¿Y qué sabemos de nuestro
presidente? En su primer contacto con la prensa,
electo presidente, no dudó venderle a todo
el mundo su posición anti-sistema, algo
así como un ensayo de "Humala"
con resultados ya conocidos y nada envidiables.
Nadie olvida que tras recibir su credencial y
el varayoc de mando, BB ya era (según él)
un convencido que todo estaba contra la Regionalización
y no tuvo reparos en criticar duramente la convocatoria
a concurso público los cargos de confianza,
propuesto por el Poder Ejecutivo.
Ese día, en que escandalosamente
llegó tarde a la conferencia de prensa,
anunció una terca lucha por defender la
autonomía regional... Y para cerrar con
broche de oro su presentación no dudó
en declarar su histórico y revolucionario
mensaje autoritario: "Ya no soy candidato
del APRA, ahora soy el Presidente del Gobierno
Regional La Libertad". Esto último
en alusión a que no gobernará con
directivas partidarias. Lo cierto es que Burgos
nunca pudo encarnar realmente la representación
popular liberteña. Nuestro presidente no
puede superar aún la frustración
que le ha causado el no encaminar a un pueblo
entero a marchar contra la élite a la que
el siempre ha llamado, "blanquitos limeños".
Ni siquiera fue capaz de imponer
en la zona aquella corriente divisionista - "regionalista"
, algo que siempre aspiró y que incluso
lo pregonaba con sus alusivos conceptos que él
era cholo, que no usaba saco ni corbata, que no
se corta el pelo, que no usa calcetines y que
le importa un pepino participar de las reuniones
de los pitucos. El BB nació antisistema
sin tener el suyo propio; no obstante persiste
en enfrentar al pueblo con "blanquitos",
aspiración que hasta hoy no ha logrado
talvez porque se rodeó de muchos a quien
el pueblo les conoce sus "yayas".
Ante pequeña introducción no está
demás decir que nuestro presidente es un
improvisado. Hablemos sólo de Casa Grande,
ahora parte del Grupo Gloria.
A inicios del 2002, los casagrandinos
presenciaban la más tirana de las administraciones;
el Sindicato denunciaba las hostilizaciones a
sus dirigentes y trabajadores; el Perú
entero empezaba a tener noticias de la otrora
azucarera más importante del país,
pero esta vez sobre su calamitosa y violenta situación.
Acá empezó a quebrarse el sindicalismo
y el "chapulín colorado" ni
siquiera imaginaba ser candidato. Hubo desfalco
millonario, empezó el festín de
las medidas cautelares, hubo asesinato, heridos
y el BB rogaba un voto por la presidencia.
Es cierto que Casa Grande requería
del intervensionismo gubernamental, pero no para
estancar y retrasar su solución sino para
promoverla y apurarla; pero con Burgos pasó
lo contrario. Para empezar su labor presidencial
(2003) pretendió imponer su ley; esto fue
evidente en su auspicio a la usurpación
en la administración de la ex cooperativa.
La famosa Junta Transitoria fue su peor decisión
en su terca lucha anti-sistema, a la que trató
de justificarla publicitariamente y que catalogó
como "no tan ilegal..." ¡Plop!
No faltó otra ocurrencia
como pedirle a los usurpadores de la administración
le den la representatividad de la azucarera, con
todas las facultades estatutarias, para actuar
ante entidades públicas y privadas. Hasta
hoy me pregunto si Burgos alucinaba ser un representante
con súper poderes como lo fue por muchos
años (1998-2002) su Gerente de Asesoría
Legal del Gobierno Regional. También grotescamente
su Consejo realizó su primera sesión
descentralizada en Casa Grande; la efervescencia
fue la invitada de honor, hubo arengas , deseos
de que las acciones del Estado pasen a la región
y entre otros hechos se dio lectura a la cuestionada
resolución que declaraba en "emergencia
social" el distrito de Casa Grande.
En el 2004 y 2005, el BB no se
hizo extrañar. Estaba siempre vigente el
deseo de transferencia de acciones; aspiraban
nombrar los directores representantes del Estado
(lo hicieron alguna vez), también quiso
comprar Casa Grande y ahora demanda la nulidad
del ingreso del socio estratégico a la
azucarera. El presidente regional ha terminado
por hastiar a los casagrandinos. Ningún
se identificó con la gesta BB; los accionistas
"fundadores" han saboreado el
hambre y no pago de remuneraciones. Quien más
que ellos han sentido en carne propia como los
trasnochados caudillos y políticos tradicionales
han sacado sólo la suya.
¿Quién cree en
BB y todos sus colaboradores? El no acepta
que son los casagrandinos los que presionaron
a los "blanquitos" a salir de
la azucarera. A BB no le han dicho que su persistencia
lo enfrenta más a los casagrandinos. Insisto:
Son estos últimos los que le exigieron
a los limeños ineficientes una inmediata
salida a la falta de inversión. La venta
de la acciones del Estado.
Casa Grande ha introducido una
nueva reforma en la tenencia de la propiedad;
esta ha comprometido una auténtica reforma
productiva - empresarial. Bienvenida pero sin
gordos cargosos, melosos y espesos. Señor
presidente, le doy el voto a su esposa si es que
su Gobierno promueve una auténtica fiscalización
de los compromisos asumidos por el Grupo Gloria.
Empecemos por el respeto al sindicalismo y la
negociación colectiva.
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