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VISITA
A UN DINOSAURIO
Entrevista de Johnson Centeno.
Es un perfecto desconocido para
esta generación que ha crecido con la Internet
y el uso de celulares. Nadie sabe de sus luchas
por el campesinado peruano en las décadas
del 60 y 70's, y sus vínculos con grupos
armados que más de una vez lo llevaron
a la cárcel. Incluso en dos oportunidades
fue condenado a la pena de muerte. Pocos saben
que, pese a su estado enfermo -debido a su edad
y las golpizas recibidas a lo largo de su vida
política- sigue caminando por el Perú
y el mundo hablando de antiimperialismo, abuso
del capital, explotación y reivindicaciones
indígenas. Últimamente habla también
de movimientos alternativos y neoliberalismo.
Hugo Blanco (1934), izquierdista de extremo a
extremo, ha sido miembro de la Asamblea Constituyente
del '78, Diputado Nacional entre 1980- 1985, y
finalmente Senador de la República hasta
antes del golpe fujimorista.
La entrevista se ha pactado en casa de uno de
sus viejos camaradas de lucha, que lo alberga
temporalmente. Toc, toc, toc toc
Una voz
joven pregunta por él. Traqueteo de sillas
y silencio por un rato. Sshhh
¿De
parte de quién?, contestan del otro lado.
- ¿Qué
ha sido de su vida, don Hugo?
- Siempre he estado vinculado a la
Confederación Campesina del Perú,
de la cual no soy un dirigente sino un simple
miembro de base. Actualmente estoy trabajando
para la cooperativa Té Huiro, que estuvo
maniatada por la corrupción, pero que ha
recuperado su dirigencia, ha logrado liberar a
sus dirigentes presos, tiene reconocimiento jurídico,
y actualmente estamos luchando contra toda autoridad
que pretenda aplastarla.
- ¿Pero
no milita en algún movimiento político
en particular?
- Estoy con todo el pueblo peruano
que está luchando por su liberación,
contra la depredación minera y a favor
de mayor democracia. Me invitaron a Ilave, a Tambo
Grande. Estoy con los cocaleros y con todos los
movimientos populares que surjan a lo largo del
país. Pero no milito en ninguno en particular.
- Hemos leído
un reciente artículo suyo denominado El
Perú y su integración al mundo,
que va un poco a contracorriente de lo que mucha
gente piensa de Ud.
- Mire, por supuesto que estamos a
favor de una globalización, pero una globalización
manejada por la humanidad en provecho de sí
misma. No la globalización neoliberal,
que es diseñada por las grandes trasnacionales
en provecho del capital. Entonces son dos globalizaciones
completamente distintas: Una a favor de las grandes
empresas, y la otra a favor de la humanidad.
- O sea que
la firma de un TLC con EE.UU
- Bueno, en Cancún, en las
reuniones de la OMC, los pueblos del mundo se
manifestaron en contra -un campesino coreano se
mató allí, como Ud. recordará-
de las pretensiones de los amos del mundo de seguir
explotando nuestros recursos y nuestro trabajo.
Como EE. UU. no pudo impulsar el ALCA, por la
oposición de Brasil, Venezuela, etc, entonces,
dijo, tendremos que ir a los TLC. Entonces los
TLC se firman con los países más
serviles, como es el caso de Uribe en Colombia.
No nos olvidemos que cuando se produjo la invasión
de Irak él se opuso. Yo me sorprendí
porque yo también me oponía a la
invasión. Pero él se opuso porque
dijo que esa invasión debía hacerse
a Colombia. En Colombia se están asesinando
indígenas, dirigentes sindicales, se depreda
el medio ambiente, etc. No es casual, pues, que
Uribe sea el modelo para muchos que pretenden
entregarnos a los yanquis, con el pretexto de
la erradicación de la coca.
- Pero, en
honor a la verdad, Uribe también ha iniciado
reformas importantes a la estructura del Estado,
al sistema pensionario y en materia de seguridad.
Además, su aprobación en las encuestas
es envidiable para cualquier gobernante
- Bueno, el plebiscito que hizo y las
elecciones en Bogotá han sido un rotundo
fracaso para él, a pesar del terror de
sus milicias y el apoyo norteamericano.
- Pero un
TLC es un paso adelante, cuando no se ve en el
horizonte una mejor alternativa de integración
con nuestros vecinos...
- Mire, ahora nosotros importamos
trigo de EE. UU., subsidiada a la producción
y a la exportación. Ese trigo viene a matar
a nuestros pequeños productores, y a descender
el nivel de nutrición del pueblo peruano
al alimentarnos solamente de carbohidratos. Entonces
eso va a quedar acentuado con un TLC. Va a quedar
mucho más aplastado el campesinado peruano,
como ha quedado el campesinado de México.
Repito, sólo con los más serviles
se atreven a hacer estas cosas, no lo pueden hacer
con Venezuela, con Brasil, con Argentina, por
último ni con Bolivia; pero con nosotros,
lamentablemente, lo están haciendo.
-¿Su pensamiento
no ha cambiado nada, maestro? Sigue con el discurso
antiguo
- Bueno, pregúntele
a los campesinos si es antiguo o no, pregúntele
a los campesinos cómo se sienten con la
importación del trigo transgénico,
pregúntele si les afecta el envenenamiento
de las empresas mineras, a ellos, a sus hijos.
Todo esto se hace hoy día, señor,
la explotación del hombre por el hombre,
los abusos contra nuestros campesinos, los asesinatos
en el campo, en Ayacucho. Por lo tanto no es antiguo
mi discurso, revise los periódicos de la
semana pasada. Millones de ciudadanos en el mundo,
recientemente en Porto Alegre, están en
contra de la globalización. Por lo tanto
eso no pertenece al pasado, señor, es el
presente y es el futuro.
- Pero Lula
casi ha capitulado frente al neoliberalismo, y
Chile siempre ha sido un alumno muy aplicado.
- En Brasil hay poderosos movimientos
sociales que están denunciando este orden
imperante, a nivel de sindicatos, campesinos,
y gente de los Sin Tierra. Brasil no es Lula.
Para mí Brasil es ese pueblo valiente que
está luchando contra el imperialismo. Ahora,
Chile, sí, es neoliberal, pero viene avanzando
en muchos derechos colectivos. Hay reformas, cierto,
pero sólo son para ciertos sectores. Veamos
cómo está el pueblo, ¿no?
Por ejemplo los mapuches, que son perseguidos
tremendamente. Ellos continúan su lucha
contra la opresión de los chilenos.
-¿Sintoniza
Ud. con el discurso de Humala?
- Hay algunas cosas en las que concuerdo
con ellos, por ejemplo en sus denuncias contra
la pretensión de EE. UU. de agarrarse el
Amazonas, y en su discurso contra las empresas
chilenas. Discrepo, sin embargo, cuando ellos
hablan de etnocacerismo porque Cáceres
traicionó a los guerrilleros que luchaban
contra los chilenos. Cáceres -me comentó
hace poco Antauro- mandó fusilar a los
guerrilleros que lo acompañaron en la defensa
de las haciendas. Entonces no entiendo cómo
puede tomarse el nombre de alguien que mandó
matar a sus guerrilleros. Otra cosa en la que
no estoy de acuerdo es cuando plantean que el
remedio para el Perú es un golpe de Estado.
Golpe de Estado es lo que menos queremos para
el Perú. Queremos un ensanchamiento de
la democracia, pero no un golpe de Estado.
- Oiga, pero
eso es ya una notable evolución en su pensamiento,
¿no?
- Jamás he apostado por un golpe.
¡Jamás! Ni del proletariado ni de
nadie. Lo que yo siempre he amado es el levantamiento
del pueblo, y a eso no se puede llamar golpe de
Estado.
- ¿Qué
percepción tiene de la clase política?
- La gran mayoría de la clase
política no son más que sirvientes
de las grandes empresas multinacionales. Me alegro
por ejemplo que personajes como Javier Diez Canseco
estén en el parlamento y representen al
pueblo. Pero, yo personalmente, tengo muy mala
experiencia. He estado, por ejemplo, en la Comisión
de Medio Ambiente del Senado, y era una tarea
bastante estéril. Recuerdo que me invitaban
las comunidades contaminadas por las mineras,
yo iba, constataba, denunciaba, pero no se hacía
nada. En cambio, cuando ahora me invitan les digo:
Compañeros, conéctense con Tambo
Grande, pregúntenle cómo hicieron
para echar a la mina; pregúntenle al otro,
etc. Así viajo por todo el Perú,
y así sirvo más a esa gente que
estando en el parlamento.
- Entonces
Ud. morirá en la cancha, digamos.
- Por supuesto, yo pienso continuar
mi lucha hasta el día de mi muerte, como
los dinosaurios.
- ¿Significa
entonces que no volverá a postular?
- Le garantizo que no voy a ser candidato
a nada, ni siquiera a la Confederación
Campesina del Perú porque no creo en los
dirigentes eternos. Seguiré como miembro
de base.
- Cómo
ve las elecciones del 2006
- Bueno, va a suceder lo siguiente:
Al Perú le van a decir: Estamos en democracia,
tú decide si quieres morir fusilado, ahorcado,
quemado vivo, estrangulado, tú decide.
Y cuando escojamos cualquiera de ellos nos dirán:
¡Ah, pero tú lo elegiste! Osea, lo
que quiero decir es que vamos a tener que escoger
entre representantes de las grandes empresas multinacionales:
Alan García, Lourdes Flores, Popy Olivera,
Toledo, inclusive mi gran amigo Paniagua. Con
cualquiera de ellos va a ser igualito. Por eso
es que nosotros exigimos una Asamblea Constituyente
no sólo con representantes de los partidos
políticos, sino también, como ya
está ocurriendo en Bolivia, con la participación
de las organizaciones de base, populares e indígenas.
- ¿No
tenemos alternativa, no?
- La alternativa que nosotros tenemos
para nuestro país, que está integrado
al mundo como país minero, es el pleno
respeto a la biodiversidad. Esta idea del país
minero comenzó con Pizarro. Nosotros éramos
un país eminentemente agrícola,
educado en la biodiversidad, pero los españoles
nos vendieron el cuento de que el Perú
sólo sirve para mandar oro y plata a la
Corona. Esa misma lógica, con algunos matices,
es la de las grandes empresas trasnacionales en
el siglo XXI.
- Toledo y
su gobierno, ¿cuál es su apreciación?
- Yo creo que es el segundo Virrey
Toledo. El primero estuvo al servicio de España,
y éste está al servicio del imperio
y las grandes trasnacionales. Cumple la misma
función de los virreyes: manejar nuestro
país según los intereses de las
grandes metrópolis.
- ¿Usted
también gritaba su vacancia desde sus primeros
años de gobierno?
- Yo nunca me aloqué por sacar
a Toledo porque luego ¿a quién ponemos?
Cuando estaba Fujimori decíamos afuera
Fujimori y adentro Toledo. Todos lo decíamos.
Yo también, a pesar de conocer como era
Toledo. Ahora, yo creo que hemos avanzado mucho,
en democracia, en economía, etc., pero
no gracias a Toledo sino gracias al empuje del
pueblo peruano. Como no vemos una personalidad
capaz de asumir un liderazgo, proponemos una Asamblea
con representación de los sectores populares.
- Ya que lo
menciona, Fujimori tiene buena ubicación
en las encuestas, ¿por qué la gente
lo añora?
- Bueno, cuando viene un demonio peor
que él, a Fujimori comienzan a crecerle
alitas. Supongo que con Toledo pasará lo
mismo cuando entre cualquier otro presidente y
siga mandando al Perú al abismo. Se dirá
que con Toledo estuvimos mejor, etc.
- A pesar
de Todo, ¿tiene esperanzas en el país?
- Yo creo que otro país es posible,
que lo que está forjando el pueblo peruano
a través de distintas rebeliones en todo
el territorio: Trujillo, Tacna, Tambo Grande,
Azángaro, etc., tendrá como resultado
un país posible. Todos estamos forjando
otro Perú que podamos dejar a nuestros
hijos y a nuestros nietos. Confío en ese
cambio.
-Ojalá
ese cambio Ud. lo pueda ver, don Hugo.
- Bueno, no tengo apuro por verlo.
Si yo muero antes no importa. Será un cambio
para el Perú y la humanidad.
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