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Martes, 28 de septiembre de 2004
 

LA LEY DEL MENOR ESFUERZO

Artículo publicado en dos partes, los días 27 y 28 de setiembre de 2004, en la página EDITORIAL del Diario "La Industria" de Trujillo, Perú

En una publicación semanal aparecida a fines del pasado mes de julio, en la cual tiene publicidad contratada y abundan las fotografías resaltando las "ventajas" de estudiar allí, el Instituto Superior Leonardo Da Vinci publica un artículo denominado "Las Carreras Técnicas como opción a la Universidad" en el cual se señala equivocadamente que la formación técnica es la solución al actual problema de la educación superior.

Si bien es cierto que las universidades nacionales en la hora actual han visto agudizarse sus crónicos problemas -escasez de presupuestos, desconexión con la realidad productiva del país y crisis institucional- y que la educación técnica es importante para el desarrollo del país, pretender que el problema de la educación superior se reduce a seguir una carrera técnica DENIGRANDO a las carreras profesionales que se imparten en las universidades nacionales es presentar una versión interesada del problema con el objetivo de engrosar el número de alumnos que estudian en la institución de quien lo hace y, consecuentemente, sus cuentas bancarias. No otra cosa se desprende del artículo de marras cuando señala que las universidades nacionales "se han ido convirtiendo en grandes negocios, donde se comercializa la educación de manera exagerada; donde no se toma en cuenta la calidad de la enseñanza que se le imparte a los alumnos". Cabe preguntarse cuáles son los datos que les permiten al señor Escudero y compañía hacer esta temeraria aseveración, ¿acaso la mayoría de los que trabajan en su institución no se formaron profesionalmente en una universidad nacional?, si esto es así -y le consta a la comunidad trujillana que sí- entonces también ellos negociaron sus estudios y la calidad de su formación está en duda, por decir lo menos.

El Ministerio de Educación, a través de la Resolución Viceministerial Nº 0085-2003-ED, que aprueba el Catálogo Nacional de Títulos y Certificaciones, publicada el 8 de mayo de 2003 en el Diario Oficial "El Peruano", nos dice que la Formación Profesional Técnica se oferta de acuerdo a la Ley Nº 23384 a través de la educación superior no universitaria en los Institutos Superiores Tecnológicos (I.S.T.), en la educación secundaria en los Centros Educativos con Variante Técnica (C.V.T.) y en la modalidad de educación ocupacional a través de los centros de Educación Ocupacional (C.E.O.) señalando además como parte de la problemática de la formación profesional técnica actual que: "los egresados de la educación técnica, en su mayoría, no tienen el conjunto de competencias requeridas para un desempeño profesional eficiente". Entonces, el reto de estas instituciones es la actualización de la educación técnica que brindan adecuándose a las necesidades regionales y sectoriales y a la estructura productiva del país, no el atacar sin fundamento a las universidades con el objetivo de desacreditarlas y de ese modo "quitarles" alumnos.

Complica más la situación de la formación profesional técnica el denominado "efecto fila". Las estadísticas demuestran que las tasas de desocupación son más altas para aquellos trabajadores con menores niveles educativos y que cada año de educación formal adicional mejora sensiblemente las posibilidades de conseguir empleo. Sin embargo, el aumento de los niveles educativos de la población no genera por sí mismo puestos de trabajo ni mayor demanda. Es más, la evolución del mercado laboral para los profesionales ha sufrido un proceso de deterioro tanto o más grave que el del resto de la población y el resultado ha sido una subcalificación en las tareas, una precarización del empleo y el desplazamiento de mano de obra de menores niveles educativos que ha sido sustituida por profesionales: puestos tradicionalmente destinados a jóvenes con educación secundaria ahora son desempeñados de manera creciente por jóvenes con mayor instrucción, es el caso de promoción y ventas, atención al público y servicios personales de escasa o mediana calificación, que ahora tienden a cubrirse con estudiantes universitarios o recién graduados. Hace menos de 30 años era posible encontrar trabajo en cualquiera de los más prestigiosos bancos acreditados en nuestra ciudad presentando los certificados de haber completado la educación secundaria.

¿Qué sucede cuando la fuerza de trabajo que se ofrece es bastante más educada de lo que la demanda de empleo necesita? Se produce un fenómeno que se conoce como el "efecto fila": el orden de oportunidades de obtención de empleo sigue el orden de los niveles educativos y de las competencias acreditadas disponibles en los oferentes de trabajo. El corolario del efecto fila es que cuanto más aumenta la empleabilidad de los más educados, más disminuye la empleabilidad de los menos educados, dicho en otras palabras: hay que pelear cada vez más por cada vez menos o por casi los mismos lugares.

El año pasado el Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes (Programme for International Student Assessment, PISA), un esfuerzo de cooperación entre los países participantes para medir en qué medida los jóvenes de 15 años que se aproximan al fin de la escolaridad obligatoria están preparados para satisfacer los desafíos de las sociedades actuales, presentó su segundo informe. El Perú, a pesar de no ser miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), entidad patrocinadora del estudio, participó en el mismo. Los resultados brindan un panorama sombrío de la educación peruana: de 41 países evaluados en comprensión lectora, ¡ocupamos el lugar 41! ¿Qué significa esto? Que más del 50 por ciento de la población escolar en el mejor de los casos sólo pueden manejar las tareas más básicas de lectura, lo que constituye una barrera para utilizar la lectura como un instrumento para avanzar y ampliar sus conocimientos y destrezas en otras áreas. Los expertos coinciden en que una de las causas de esta situación es la cantidad de horas de clases que recibe un escolar peruano, las que no alcanzan los estándares mínimos a nivel internacional. Es decir, estamos en el útlimo lugar porque nuestro estudiantes, entre otras razones, no tienen suficientes horas de clase.

El Instituto Leonardo Da Vinci señala asimismo que la mayoría de las universidades nacionales y muchas de las privadas ofrecen "carreras sobresaturadas de profesionales en el mercado" . Esa sí es una afirmación muy cierta pero, la oferta educativa de esta institución... ¡hace lo mismo! En una región en la cual todas las universidades ofrecen carreras de negocios y existen además Institutos Superiores con carreras técnicas en esta área del conocimiento, ofrecer "carreras" de un año, queriendo hacerlas pasar como alternativas a las carreras universitarias o a las carreras técnicas y con la promesa del trabaja inmediato es fomentar la ley del menor esfuerzo y eso sí es "traficar con las ilusiones y la economía de cientos de padres de familia", acusación gratuita que el artículo en mención le hace a las universidades públicas y muchas de las privadas.

Amigo lector, si Ud. fuera Gerente de Personal de una prestigiosa empresa de la región y se presentaran para un puesto de auxiliar de contabilidad un profesional técnico -tres años de estudio- y un egresado de una "carrera" de un año de la misma especialidad, ¿a cual de los dos elegiría? El objetivo del Catálogo Nacional de Títulos y Certificaciones, realizado en base a un diagnóstico de la oferta y demanda en materia de formación profesional técnica, trata de ordenar la oferta educativa en función de las necesidades de los sectores productivos a fin de evitar situaciones como la descrita líneas arriba.

El catálogo está organizado en 20 familias profesionales -entendiéndose como tal al conjunto de profesiones que comparten un tronco común de conocimientos, manejo de tecnología y recursos utilizados en la realización del proceso productivo o de la prestación de un servicio. Cada familia tiene un conjunto de carreras que permiten obtener títulos profesionales y certificaciones según el grado de formación que puede ser: GRADO SUPERIOR, que se oferta en los ISTs, con una duración mínima de 3060 horas y permite obtener el Título Profesional Técnico a nombre de la Nación; GRADO MEDIO, ofertado también en los ISTs, con una duración variable entre las 1500 y 2500 horas y que permite obtener el Título de Técnico a nombre de la Nación y el GRADO ELEMENTAL que se brinda en Colegios con Variante Técnica (C.V.T.) y Centros de Educación OcupacionaL (C.E.O) con una duración variable de 300 a 1500 horas y que permite obtener una certificación con mención en la opción ocupacional estudiada. De las 20 familias profesionales hay varias que pueder ser aplicadas con éxito en nuestra región. La familia de ACTIVIDADES AGRARIAS tiene opciones ocupacionales que serán necesarias con el despegue del proyecto CHAVIMOCHIC: producción agropecuaria, avicultura y crianza de animales menores, agricultura orgánica, cultivos hidropónicos manejo de maquinaria y equipos agrícolas, agricultura de costa y agricultura de sierra. La familia de la CONSTRUCCIÓN permite preparar a los jóvenes en construcción civil, topografía, albañilería, gasfitería y mantenimiento de casas y edificios entre otros. Dado el potencial turístico de nuestra región, la familia HOSTELERIA y TURISMO tiene atractivas opciones laborales como administración hotelera, información turística, cocina, servicios de restaurante y bar y aviación comercial. La sierra liberteña es el teatro de operaciones de importantes empresas mineras que necesitan mano de obra calificada y semicalificada. La famila MINERÍA presenta las opciones ocupacionales de explotación minera, geología de minas, laboratorio químico metalúrgico y operaciones de perforación entre otras.

Universidades, institutos superiores y centros de educación ocupacional están comprometidos en la noble tarea de brindar a la juventud la educación necesaria y suficiente que le permita insertarse en el mercado laboral. Esta formación para ser exitosa debe tomar como referencia las necesidades del país y de la región y tener en cuenta las deficiencias que se arrastran desde los niveles primario y secundario. Al momento de construir un Perú mejor TODOS SOMOS IMPORTANTES desde el lugar que nos haya tocado estudiar o trabajar. Busquemos crear sinergías y no estériles enfrentamientos que lo único que hacen es retrasar el anhelado despegue de nuestro país.

 

 

 

 

 

 

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