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QUILCA BULEVAR DE LA DIVERSIDAD, UN ASUNTO DE
DIGNIDAD
Por. Herbert Rodríguez
¿Cómo el proyecto
Bulevar de la Diversidad que busca recuperar
la capacidad de confianza entre vecinos para poder
afrontar exitosamente una larga lista de problemas
sociales puede ser postergada indefinidamente
por quien públicamente -el alcalde de Lima-
se atribuye una honda preocupación por
estos mismos problemas?
Recordemos, seis años del
libertario Centro Cultural el Averno (diciembre
del 98) demuestran una gran potencialidad cuya
base es la memoria. Memoria como suma de experiencias
de vida que son creación cultural, creación
cultural que a su vez es la raíz de la
dignidad de cualquier pueblo. El Averno es consciente
que nuestro drama como creadores en Quilca, y
me refiero a la marginalidad y la exclusión,
es un drama que viven amplias mayorías
en el país.
¿Cuál es la causa
de la marginación, de esta dificultad para
hacer escuchar nuestra voz? Para responder a esta
pregunta es preciso notar la desconfianza generalizada
en la que se mueve nuestra vida colectiva día
a día. Desconfianza que produce conformismo
fatalista, produce inacción e inercia.
Por otro lado, una de las principales razones
de la hostilización a nuestras actividades
como Centro Cultural por parte del serenazgo,
la policía y la burocracia municipal inepta,
es la defensa conformista de lo ya conocido por
temor a lo nuevo. Este mismo temor genera la incomprensión
del sentido de nuestra labor y produce prejuicios
- "los murales atraen mariguaneros drogadictos",
dicen- en contra nuestra.
¿Cuáles son algunas
de las causas profundas del temor e intolerancia
por lo nuevo presentes en amplios sectores conservadores
de la población? La inestabilidad económica,
que se expresa en la sobrevivencia diaria que
muchos de nosotros, y otros con mayor crudeza,
tenemos que realizar en medio de la precariedad
material condiciona a amplias mayorías
a una incesante búsqueda de soluciones
rápidas a problemas urgentes del día
a día. Ello crea una base de inestabilidad,
de incertidumbre, de fuerte angustia ante el presente
y el futuro. Base de angustia sobre la que actúan
caudillos populistas ofreciendo soluciones mágicas
y apelando a regalos. Esta manera de ganarse la
adhesión de la población es utilizada
tanto por el japonés traidor como el actual,
y ojala rápidamente pasajero, alcalde de
Lima.
Pero quizás la causa del
conformismo más difícil de notar
es la más obvia. Es ver cómo en
la realidad colectiva del día a día
sigue actuando la insidiosa herencia colonial
en forma de enajenación cultural. Esto
entendido como los problemas de autoestima de
amplias mayorías autosatisfechas con el
juego de victimizarse para que todo siga igual.
Muestra de ello es aquella escena de una mujer
humilde lamiéndole las axilas a un individuo
por unos pocos billetes, frente a las cámaras
de TV del programa de la "Dra. del Pueblo",
Constatar esto produce indignación y esta
en la raíz de nuestra lucha por la dignidad
de Quilca. Esta gruesa incongruencia a nivel planetario
se corresponde con nuestra realidad local de problemas
de autoestima, inercias y desconfianzas. Machaquemos
sobre esto: humillar al débil, disfrutar
de ello como espectáculo y ponerle nombre
de libertad es tanto un ejercicio rutinario de
estupidez en Estados Unidos -bombardear poblaciones
civiles en Irak en nombre de la democracia- como
la impunidad de la corrupción o el abuso
de autoridad, en medio de nuestra pasividad, entre
nosotros.
Ante este panorama surge la voluntad
del Averno de construir un espacio de higiene
moral y autenticidad. Nuestra propuesta consiste
en recuperar la historia oral y la música
de la diversidad de raíces del barrio en
el tiempo y su contemporaneidad, lograr que los
niños y jóvenes de Quilca reciban
la influencia del arte siendo partícipes
de talleres creativos, "muralizar" las
paredes de las viviendas como expresión
de temas e imágenes, colores y sensaciones
que humanicen el deteriorado y hostil espacio
urbano. Todo ello para ser vivido por la comunidad
junto con sus animadores culturales - serenazgo
cívico capacitado para entender y lidiar
con la problemática social, los cuales
al mismo tiempo cumplan el rol de orgullosos guías
de visitantes locales y extranjeros. Complementario
a ello, el circuito educativo, cultural y bohemio
(Cafés- Bares de artistas, Centros Culturales
y Ferias del Libro) ofrecería una programación
compartida en la cual los edificios habilitados
para talleres de artistas y artesanos contemporáneos
tendrían un rol protagónico.
Desde el Averno en Quilca, con
el sentido del humor de siempre, miramos de frente
los retos a vencer: la desconfianza, los prejuicios,
los miedos irracionales que atraviesan la vida
nacional , como la gota que horada la piedra.
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